El ser humano ha buscado respuestas a sus preguntas desde tiempos inmemoriales. La ciencia y la religión no son más que dos intentos de las personas para hallar respuestas a lo que desconocen. Es cierto que la ciencia se basa en la experiencia y el conocimiento empírico y que la religión va más allá, en creencias no empíricas, pero el objetivo de ambas disciplinas es el mismo, encontrar respuestas.

Ese es también el propósito de la videncia y el tarot, hallar respuestas a los acontecimientos futuros. Desde hace miles de años se practica esta forma de conocimiento. El oráculo era una forma de predecir el futuro, como lo son hoy en día el tarot, la videncia y otras artes esotéricas.

Con esta disciplina, que muchos han convertido esa forma de profesión, siempre ha existido una sombra de duda. Han existido y seguirán existiendo charlatanes dispuestos a aprovecharse de personas ingenuas o desesperadas. Esos charlatanes, aprovechados, son los que echan por tierra la labor de profesionales que relamente creen y valoran su oficio.

Si como persona estás a la espera de respuestas o te inquieta el futuro, acudir a un buen tarotista puede ayudarte a dirigir tu camino, pero obviamente esto solo será posible si acudes a un profesional formado, sincero y que no desee aprovecharse de tu situación. Para ayudarte, te indicamos cuáles son las características de un buen tarotista.

Las cartas hablan por ti, no des información de más al profesional

El tarotista no es un amigo, ni un psicólogo, de modo que no necesita saber muchos datos sobre tu vida, sino solo algunos detalles que le ayuden a ponerle en situación. Si el tarotista, o la tarotista en caso de ser ella, es profesional, las cartas mostrarán el camino a seguir, los posibles derroteros de tu vida en un futuro.

La idea debe ser la de que las cartas y su valía vayan revelando información sobre la persona que acude a esa consulta. A partir de ahí, una lectura correcta de las cartas y las conclusiones de tarotista y cliente son los que pueden indicar un buen consejo.

No conviene que el tarotista se convierta en un amigo, pues eso puede suponer que conozca ciertas debilidades e inseguridades, y que utilice la información para unas malas prácticas.

Las tarifas no son excesivas

Una segunda fórmula para descubrir posibles estafadores es conocer sus tarifas. Si un tarotista cobra cantidades excesivas de dinero aludiendo a que su don es único, hay que desconfiar por completo de estas personas.

Está bien que la persona quiera ganar una recompensa con su profesión, pues es su oficio, pero si sus pretensiones son hacerse rico a costa de la desesperación de sus clientes, deja de confiar en estos profesionales.

En internet estos servicios fraudulentos están más controlados, pues los clientes opinan y sus valoraciones se hacen públicas y tienen mucha repercusión. En el tarot de tarotfiable.es encontramos gabinete de tarot y otros servicios de tarot así como diferentes secciones sobre esoterismo que nos pueden acercar más a este mundo.

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Sus consejos no serán imposibles de alcanzar

Otra práctica que debe hacernos dudar es la de aquellos “pseudotarotistas” que al leer las cartas prometen una vida perfecta, en la que todo saldrá bien y se alcanzará la felicidad plena.

Cuando una persona acude a un servicio de esoterismo para encontrar respuestas, normalmente lo hace agobido por problemas y situaciones desfavorables. La tarea del tarostisa debe ser la de mantener los pies sobre la calma.

Son las cartas las que deben actuar como medio para entender algunas cosas y tomar ciertas decisiones, pero en ningún momento llenar la cabeza de pajaritos o decir que el mundo es de color de rosa. Un buen tarotista no es complaciente, dice las verdaes aunque duelan.

Una vez más, para acertar en la elección, una opción pasa por Tarot Faible, página en la que encontramos algunas de las mejores tarotistas. Videntes y tarotistas profesionales que cuentan con sobrada experiencia en el esoterismo.

Las cartas no son la verdad absoluta

Por último, todos los tarotias que aprecian su profesión saben que las cartas no son la única alternativa para encontrar respuesta, sino que son una fórmula para guiar el camino del cliente.

Cuando los naipes dincen algo sobre el futuro, no necesariamente los hechos acabarán por suceder así. La vida está llena de cambios, giros y posibilidades, el destino de las cartas no es inamovible.

Las respuestas deben servir únicamente como guía de actuación, y a partir de ahí, enfrentarse al destino como venga. Si la persona que lee las cartas intenta imponer una verdad y certifica que el futuro será como aparece en las cartas, además de tener un comportamiento muy vanidoso, no estará actuando como un buen profesional, pues el tarot indica un camino, pero no es la única ruta a seguir.

 
Autor: Lectura de Tarot
Categorías: Tarot

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